¿Sabías tú de eso que dicen? Me refiero a la típica frase, mezcla de falsa paciencia encubierta y desesperado deseo, “lo bueno se hace esperar”, o en el campo de lo sentimental, su símil, cuanto no menos sedentario e incomprensible en cierta medida: “ya llegará la persona adecuada” (sigue pensando que levantándote a las doce de la cama y sin hacer nada llegará alguien, me temo que no). Son frases comunes, en boca de todos y de tantos, pero que al movernos en ciertos ambientes delatan una falta de seguridad, incertidumbre o a pesar de mucha valentía verbal, pintan un gran círculo de conformidad con un claro centro gravitacional, , ello  reduce todo al sofá de tu casa y una mantita de Ikea cuando al otro lado del cristal caen apenas cuatro gotas. Los seres humanos, en su mayoría, somos así. Puede ser causado por mi egoísmo o dudosa paciencia para aquello que quiero con fervor lo que me lleve a escribir estas delirantes lineas, sin embargo, no dudo, siempre bajo mi punto de vista, en cuestionar esas afirmaciones, consideradas por algunos leyes universales, y es que si con Newton allá por 1687 (gracias Wikipedia) se comienza hablar de la Ley de la Gravedad, será en los 90 en adelante, el resurgir de estas filosofías modernas.

Continuamente se habla de que vivimos en la sociedad de inmediatez, donde inconscientemente se inculca el valor de lo inmediato por encima de todo, condicionando cualquier esperanza, ánimo o entusiasmo a L/P, (abreviatura habitual en economía para Largo Plazo). Para la mayoría del los jóvenes la vida se reduce al próximo sábado, ello se podría comprobar con una sencilla encuesta estilo Saber y Potar o Fortfast WTF, esos canales de Youtube que por una parte entretienen y por otra “acojonan” con el panorama, señores padres, ¿qué habéis hecho por favor? Sin desviarnos de la línea argumental, allá a donde me dirijo es a la ponderante prepotencia de la palabra de los que hoy merodeamos por aquí, entre los cuales me incluyo, o más bien a un conjunto de palabras que definen todo esto, vagancia, comodidad, egoísmo, arrogancia, chulería, y sobretodo, mucho mucho, postureo.

Dando por sentado que me alejo un poco de esos adjetivos, se pueden analizar las afirmaciones entre comillas de forma más objetiva, pero eso, lo dejo a tu deber, quizás no te guste lo que opino, pero recuerda al amigo  Isaac que tan a menudo cito, si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo. Yo me pregunto, que  si quieres algo, ¿por qué no sales ya a por ello, o peleas por lo que necesitas para conseguir tus metas o tus sueños? Supongo que somos vagos, una juventud sin futuro y yo estoy loco, por ti (la fotografía, a ti querido lector te aprecio, por supuesto). Así que sin más vueltas y como el interesante proyecto de Google e IAB Spain que te recomiendo, te digo una cosa, ¡Actívate! Sal ahí, cómete el mundo, y de vez en cuando la acera también.

psicópata

Un psicópata.

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